Houston

martes, junio 20, 2006

Pensacola en el fin de semana de Memorial

El ultimo fin de semana de Mayo, del 26 al 29, en USA tuvimos fin de semana largo debido a que estos americanos festejan el Memorial Day (dia de los caidos en guerras). Para ello decidimos hacernos un viajecito a Pensacola, Florida (www.visitpensacola.com). Este viaje de 500 millas, o 10 horas, lo comenzamos el sabado 2 am. Tomamos el auto que nos proveyó la empresa y partimos 3, mientras que el resto del grupo (4 mas) salieron 5 am.

Respetando a duras penas el limite de velocidad de 70 mph (+/-105 km/h!!!) en una autopista sin trafico, atravesamos los estados de Texas, Louisiana, Mississipi, Alabama y Florida. Justo cuando cruzamos el rio Mississipi yo me estaba haciendo una siesta impresionante revolcado en el asiento de atras, que como los autos aca son verdaderos barcos, yo iba obviamente mas que comodo. En medio de Mississipi paramos a desayunar en un lugarcito que se llama Waffle House, bien al estilo pelicula. Señoras de "campo" cocinando en la plancha los huevos revueltos, el gordo barbudo motoquero comiendo en la barra y el olorcito a fritanga conformaban una imagen alentadora para un buen atracón mañanero. Efectivamente lastimé a mi estomago con un plato de jamon, hash browns (papas a la plancha), huevo revuelto y un tipo de sémola que no me acuerdo el nombre; y de postre un buen waffle con mucho syrup (en castellano: un pedazo de panqueque con muchisima melasa o sirope si entendes mejicano).

A partir de ahi nos quedaban otras 3 horas de viaje, las cuales fueron interrumpidas por un enorme cartel de "Nike Outlet Store exit 32B", lo cual atraso nuestra llegada en 1 hora. Claro, si pensás que encontré una campera Nike para mi a U$S 6, vale la pena, no? Finalmente, y luego de haber visto al USS Alabama (un destructor insignia de USA) en el puerto de Mobile, Alabama, llegamos a Pensacola cerca del mediodía a empezar a disfrutar de la playa. Como para que sepan de que se trata, Pensacola Beach es una playa sobre una isla que corre paralela a tierra, a unos 5 kilometros de distancia. Son unas playas bastante feas, de unos 30-40 metros llenos de arena blanca que solo son interrumpidos por las calmas aguas celestes del golfo de México.

Al empezar a picar el bagre, decidimos ir a alimentarnos en un restorancito sobre la playa. La primera impresión que tuvimos es que las mozas eran realmente hermosas, lo cual nos mantuvo distraídos del hambre que teníamos. La segunda impresión fue que estabamos en un restoran gay. Lo que los delató fueron las 3 banderas de 2 metros que flameabana al frente del lugar (y de nuestras frentes) con los colores gay. Decidimos terminar de comer lo antes posible, haciendo caso omiso de las miradas del pibe de la mesa de atrás.

Al terminar, nos encontramos con el resto del grupo ya tendidos sobre la playa. Próximo paso mío: una buena siesta. A medida que pasaban las horas sobre tan paradisíaca playa, nos dimos cuenta que la playa estaba bastante llena de gays y lesbianas. Para aquellos que se están ilusionando, lesbiana tambien quiere decir srta de 1,80 metros de alto por 1,80 metros de ancho con cara de increible Hulk, o más bien, srta de 1,50 de alto bien fibrosa, pelo corto y abundancia de pearcings en la cara. Nos empezamos a preguntar que demonios estaba pasando en ese lugar.

Cayó la tarde, retornamos al hotel, nos pusimos presentables de vuelta y partimos a cenar y buscar algún lugar para salir. Post-cena, pedimos recomendación a la moza y partimos para ese lugar. Cuando entramos al boliche nos encontramos con una banda en vivo y buen ambiente de fiesta. Cuando vimos bien, descubrimos la ausencia de gente del sexo masculino. ERAN SOLAMENTE MUJERES, LESBIANAS!!! Claro está que nos costó descifrar la diferencia entre el macho de la pareja y un verdadero hombre, lo que acá se llama Butch. Era una imagen muy triste ver tantas mujeres tan lindas (la mitad del boliche) desperdiciadas de esa forma. Era como estar en el sueño del pibe hecho pesadilla. Obviamente la noche terminó bastante rápido para nosotros, pero decidimos ahogar penas tomando cervezas en la playa.

Al día siguiente lo confronté al tipito del hotel y le dije "Ayer nos recomendaron una playa y un boliche y parece que me mandaron a lugares de gays, QUE PASA???" pregunta que tuvo como respuesta "Normalmente Pensacola se convierte en la capital gay de USA en el fin de semana largo de Memorial" CATARATAS DE CHANES. Me quería morir! Era muy bizarro una ciudad con tanto gay dando vueltas. Obviamente la siguiente pregunta fue: "A donde tengo que ir para encontrar CHICAS que quieran CHICOS???" Nos dirigió a una playa que se llama Navarre Beach, que queda como a 20 minutos al Este sobre la misma isla que Pensacola.

Esta playa se notaba muy golpeada por los huracanes del año pasado, pero muuuuy linda y con gente como uno. Nos quedamos todo el día y a la noche repetimos la pregunta "Que lugar hay que no haya superpoblación de gays?" Nos mandaron al centro de Pensacola, a un lugar muy bueno que en realidad es como una casa colonial enorme (imagínense estilo Nueva Orleans, casas con balcones y columnas de hierro) y cada habitación es como un boliche diferente. En uno había música, barra, mesa de pool y rockola. En otro había karaoke, otro era tipo restorant bien caretea y así hasta el patio donde había un grupo en vivo. Nos quedamos un rato, hasta que le empezaron a cortar el pelo al nuevo bajero, a quien le siguió el vocalista y posteriormente Nico (uno de los nuestros). Obviamente el nuevo look era bastante complicado.

Día siguiente, 3 partieron 8 am hacia Nueva Orleans, Santi, Nico, Lau y yo decidimos quedarnos a por un poco más de playa y partimos 12 pm. A 5 minutos de salir nos agarró la tormenta del siglo (que había estado dando vueltas el sabado). Llovía de tal forma de no se veía más de 15 metros del auto. A la vuelta tuve la oportunidad de manejar sobre el Rio Mississipi, el cual estaba adornado con un par de barquitos típicos, dignos de una buena historia de Tom Sawyer.

Finalmente llegamos a Houston 1 am para nada listos a empezar la semana.